Enero siempre llega con esa mezcla de pausa y renovación. Tras el bullicio navideño, apetece respirar hondo, ordenar pensamientos y empezar el año sin prisa. Y aunque nuestro hotel esté cerrado en estas fechas, Benicàssim sigue ofreciendo ese entorno perfecto para empezar el año con buen pie: paseos junto al mar, rutas suaves entre pinos y ese clima templado que nos regala el Mediterráneo en invierno.
Paseos tranquilos frente al mar
Las playas de Benicàssim en enero están casi vacías, pero llenas de belleza. El mar sigue siendo protagonista, la luz es más suave, y los paseos tienen otro ritmo. Puedes recorrer Heliópolis o Torreón al amanecer, cuando el pueblo todavía duerme, o al atardecer, con el cielo encendido.
Conectar con tu cuerpo (y contigo)
A veces, todo lo que necesitamos para reiniciar es andar. Y enero es el mejor momento para hacerlo. Desde el hotel, aunque esté cerrado, puedes iniciar rutas como la Vía Verde del Mar o pequeñas caminatas por el Desierto de las Palmas. Caminos sin complicación, perfectos para estirar piernas y despejar la mente.
El hotel… como idea
Hotel Bersoca en invierno no está abierto físicamente, pero sigue presente como filosofía: la de la calma, el cuidado, el disfrute de lo sencillo. Empezar el año con buen pie también significa recordar que podemos cuidarnos con lo básico: un paseo, una comida tranquila, una conversación sin prisa. Todo eso que intentamos regalarte cuando nos visitas… y que puedes seguir practicando allá donde estés.
Así que no lo dudes, ven a disfrutar de nuestro pueblo ahora, ¡y repite con nosotros esta temporada 2026!