Información del destino
Durante la Belle Époque, a finales del siglo XIX y principios del XX, Benicàssim se convirtió en destino turístico para un selecto grupo de familias de Castellón y Valencia, dando origen al llamado “Biarritz valenciano”, un conjunto de villas de gran variedad y riqueza arquitectónica que evocan otra época.
La famosa Ruta de las Villas se organiza en dos recorridos: uno según el estilo artístico de cada villa y otro según el carácter de sus antiguos habitantes. La zona del “Infierno” se conocía por sus animadas fiestas, mientras que la “Corte Celestial” destacaba por la calma de sus calles, separadas por los jardines de Comín, popularmente llamados “el Limbo”.
También puedes disfrutar de la playa de Voramar o recorrer el Paseo Pilar Coloma, donde encontrarás agradables vistas y una zona renovada con restaurantes.