Destinos

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Benicàssim

Benicàssim, situada a solo 12 kilómetros de Castellón de la Plana, es uno de los destinos más emblemáticos de la Costa Azahar.

Famosa por sus playas y su animada vida cultural, combina relax, historia y diversión a partes iguales. A su litoral con bandera azul se suman las elegantes
Villas modernistas, el Castillo de Montornés y el Parque Natural del Desierto de las Palmas, un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza.
Además, Benicàssim es reconocida internacionalmente por sus festivales de música, como el FIB o el Rototom Sunsplash, que cada verano llenan la ciudad de ambiente cosmopolita.
Gastronomía mediterránea, deportes acuáticos y atardeceres inolvidables convierten este rincón valenciano en un destino perfecto para disfrutar todo el año.
Sansan Festival en Semana Santa, Blues en junio y Francisco Tárrega en agosto.
¡Descúbrelo!

Persona caminando cerca de una colina rocosa con una torre antigua.

Ruta de la Vía Verde

La ruta litoral entre Benicàssim y Oropesa ofrece 11 km de acantilados y miradores junto al mar. Un recorrido a pie o en bici que termina en el animado paseo marítimo de Oropesa. La ruta incluye también las playas de Bellver y La Renegà, que cuentan con zonas nudistas y áreas habilitadas para perros.

Ruinas en un valle montañoso junto al mar y una ciudad al fondo.

Parque Natural del Desierto de las Palmas

El Parque Natural del Desierto de las Palmas, con 3.200 hectáreas entre mar y montaña, ofrece senderos, miradores y paisajes únicos.

Edificio "Villa Maria" con palmeras y cielo azul.

Ruta de las villas

Las Villas de Benicàssim, conocidas como el “Biarritz Valenciano”, conservan 51 joyas arquitectónicas repartidas entre Infierno, Corte Celestial y Limbo. Un paseo por la playa de Voramar y el Paseo Pilar Coloma completa la visita con encanto mediterráneo. En septiembre se celebra el Festival Belle Époque, con recreaciones históricas.

Castillo de ladrillo rojo y árbol bajo un cielo azul diáfano.

Torre de San Vicente

La Torre de San Vicente, del siglo XVI y estilo renacentista, vigilaba la costa y hoy destaca junto a un jardín y zona de ocio frente al mar.

Vista aérea de una playa con aguas turquesas y una ciudad costera.

Alcocéber

Alcocéber, en la Costa Azahar y al pie de la sierra de Irta, combina playas vírgenes, patrimonio histórico como el castillo de Xivert y la torre Ebrí, y un puerto deportivo con acceso a las islas Columbretes.

Festival nocturno con luces coloridas y decoraciones vibrantes.

Festivales de Benicàssim

Benicàssim se transforma cada verano con festivales internacionales como el FIB y el Rototom Sunsplash, llenando la ciudad de música, cultura y un ambiente cosmopolita único. Sansan Festival en Semana Santa, Blues en junio y Francisco Tárrega en agosto.

Faro junto a edificios blancos frente al mar azul bajo el cielo despejado.

Peñíscola

Peñíscola, uno de los pueblos más bellos de España, cuenta con un casco antiguo que se adentra en el Mediterráneo y está dominado por el Castillo del Papa Luna. Entre sus calles destacan la Casa de les Petxines y los miradores junto al faro, perfectos para disfrutar de vistas únicas.

Castillo sobre colina rocosa con vista panorámica y cielo azul brillante.

Morella

Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, Morella enamora con su castillo, sus murallas medievales y un encanto histórico que se mezcla con gastronomía y tradición.

Vista aérea de un pueblo con iglesia y castillo en una colina.

Vilafamés

Vilafamés, con calles de origen árabe, alberga la iglesia parroquial, su palacio del siglo XV y la Roca Grossa, dentro de un conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural.

Islote verde con un faro, rodeado de mar azul y un velero. Aves sobrevolando.

Islas Columbretes

Las Islas Columbretes, a 60 km de Castellón, son un archipiélago volcánico de gran valor ecológico donde se puede visitar l’Illa Grossa y disfrutar de su fauna y flora únicas.

Tejado rojo en un pueblo con campanario y paisaje montañoso al fondo.

Culla

El encantador pueblo de Culla, en Castellón, combina la belleza de la naturaleza, paisajes de postal y calles medievales que parecen transportarte a tiempos antiguos.